Controlar los nervios ante miles de personas

 

Raoul Vázquez, cantante y compositor español, empezó su carrera antes de su participación en la edición de «La voz » del 2016 aunque no fue hasta el 2017 cuando participó en Operación Triunfo e hizo el salto a los escenarios visitando los escenarios más emblemáticos de Barcelona, Bilbao, Málaga o Madrid, entre otros o siendo parte de la obra musical «La Llamada» en Madrid.

Hemos querido hablar con él para que nos explicara y nos inspirara cómo se siente en esos momentos en los que todos los humanos nos sentimos «de los nervios». Queremos saber qué técnicas utiliza, qué hábitos incorpora en su rutina o bien a qué o quién acude cuando las emociones le controlan más a él que él a ellas.

La sensación que nos da cuando lo vemos en las grandes pantallas, o en directo, ante miles de personas, es que Raoul controla muy bien los nervios y mantiene la calma ante situaciones o eventos importantes.

Para salir de dudas Inhala ha querido que Raoul se sincerase y antes de contestar a las preguntas, ha querido anticiparse.

 

Raoul: Antes de comenzar con las preguntas me gustaría decir una cosa. Decís que os encanta ver la facilidad que tengo para controlar los nervios antes de cantar. Pero creo que siempre se me han juntado muchos factores en mis nervios y que finalmente no han podido ganarme el pulso. Es cierto que cuanto más entrenas más fuerte te haces y más fácil es entonces ganar el pulso, como un músculo.

Recuerdo siempre haber cantado, incluso recuerdo lo que me inspiró a hacerlo fuera de mi cabeza. Tenía tan presente en mi mente el cantar que cuando lo exterioricé todo empezó a cobrar forma, lentamente.

Cuando cantas o expresas un arte que, considero que tienes que expresar con el cuerpo a no ser que seas muy “sin vergüenza”, puede que se te apodere un poco (o mucho) la situación.

 

La primera vez que canté delante de alguien fue de mi vecino, el de toda la vida, que me conocía mejor que nadie. Me temblaban las manos, no podía controlar mi voz, notaba el pulso muy acelerado… incluso no podía coger aire de manera instintiva natural para hacerlo. El miedo y los nervios se apoderaron de mi herramienta de trabajo: mi cuerpo y mi voz. Cantar implica una buena posición corporal para la ejecución. Entonces tenia inexperiencia y no entendía porque en la ducha era un crack y fuera de ella todo un miedica.

 

Tenía tan claro que era algo que era para mí, que me propuse seguir con la confianza de que acabaría pasándose. Y pensé que la mejor forma de hacerlo era intentándolo aunque no lo pudiera controlar…

Las clases de canto comenzaron a ser mas continuas, aunque fuera un suplicio al principio, y también buscaba oportunidades para cantar delante de gente, hacía castings si podía e intentaba grabarme para conocer mi voz y publicar vídeos. En cada vídeo me daba vergüenza ajena jajaja. Pero tenia que seguir. Era mi sueño.

Poco a poco dominaba más la situación. En clase de canto teníamos pases y pruebas delante de todos. Eso fue lo mejor.

Después me puse a cantar en un hotel y todo me dio tablas.

 

 

Me sigo poniendo nervioso, ¡mucho! Sobre todo si estoy presentando algo por primera vez. Y también me sigo poniendo nervioso si dejo de entrenar o estar en la dinámica de cantar seguido delante de la gente.

 

Raoul abre sus sentimientos a Inhala

 

Inhala: Cuéntanos, ¿Qué sentimientos te aparecen antes de cantar? ¿Qué haces para conseguir que esos sentimientos no se apoderen de ti?

 

Raoul: Siempre hay nervios. Muchos o pocos. Sobre todo son muy fuertes si canto algo por primera vez, quiero decir, si me pongo a cantarte el mismo pase que he ensayado y cantado delante de gente al menos una vez… la situación ya casi no me da nervios. Pero si es una primera presentación, estoy muy nervioso.

Me sudan las manos, noto mi respiración y el pulso acelerado.

Poco a poco, a medida que pasan los minutos, todas esas sensaciones bajan muy rápidamente. Tanto, que llega un momento que siento que “ ya está, ya ha pasado, ahora si” y empiezo a disfrutar.

 

Creo que el mejor remedio para los nervios es el ensayo y el estar en la dinámica.

Y eso es lo que hago para no permitir que se apoderen de mí.

 

 

Inhala: ¿Cuándo ya estás en el escenario, te ha ocurrido alguna vez que te has desconcentrado o te has «quedado en blanco»? ¿Cómo solucionas estos momentos? ¿Cómo haces para que no vuelvan a suceder?

 

Raoul: Nunca me he quedado en blanco totalmente y creo que es gracias al ensayo. Lo único que me ha pasado es que he olvidado cómo seguía una canción porque habíamos acortado la letra para el directo y me confundí.

Cuando eso me pasó dije.. “hostia, la he cagado” a micro abierto.

Soy humano, es algo normal que puede pasar y a la gente le gusta saber que te puedes equivocar. Todos nos equivocamos y si saben lo que me acaba de pasar todos nos entendemos.

 

Para que esto no pase solo intento ensayar más. Aprenderme todo mejor. Deberes de trabajo .

 

 

Inhala: Cuando acabas de actuar, y te relajas, ¿Qué sentimientos te aparecen? ¿Qué técnicas o hábitos tienes al acabar de cumplir un momento o evento importante?

 

Raoul: Cuando acabo de actuar es cierto que noto que mi cuerpo se relaja, pero mi mente va a doscientos. Podría correr 5 kms, pero no me exijáis mucho mentalmente.

Cuando acabo un evento importante me gusta tener cerca a personas que tengo confianza y me gusta sentarme y tomarme unos minutos, beberme un refresco fresquito.

 

 

Inhala: ¿Utilizas técnicas de concentración, así como la meditación, mantras, hábitos saludables, etc.?

 

Raoul: utilizo técnicas de concentración, sí. Ensayo, repaso y sobre todo, lo que más me concentra y deja tranquilo, es saber que mi equipo esta al tanto de las directrices y también que los músicos y técnicos están ensayados como yo.

 

Suelo estirar los brazos hacia arriba, respiro un poco calmado y a por todas.

 

 

Inhala: ¿Qué recomendación le darías a alguien que realmente lo pasa mal antes de un evento importante, qué técnicas podrían utilizar?

 

Raoul: Mi recomendación hacia alguien que lo pasa realmente mal sería que intente afrontarlo a pequeña escala, como para sus amigos. Y poco a poco, más.

Aunque a veces lo que menos nervioso me pone es NO tener conocidos cerca…

Creo que las técnicas más recomendadas seria hacer meditación propia ya que puedes calmar tu cuerpo, tu herramienta.

Aunque yo no suelo recurrir a ello frecuentemente… cada uno tiene su propia técnica y la mía es la práctica, los estiramientos y la confianza en mi entorno. 

 

Raoul nos deja un mensaje claro: cada uno tiene que descubrir qué es lo que mejor le va a su propio cuerpo.

 

Para ello es interesante tomar consciencia de él, dedicar momentos a escucharlo y ver qué técnicas funcionan mejor para controlar las emociones que pueden aparecer en momentos específicos.

Todos los testimonios pueden ayudarnos en mayor o menor medida, podrán inspirarnos más o menos, pero lo que está claro es que, por mucho que nos expliquen cómo hacerlo, debemos dedicarnos tiempo propio y entender cómo funciona la maquinaria más compleja que jamás habrás conocido y qué, por suerte o desgracia, no tiene un libro de instrucciones: nuestra mente :).

 

 

Como última reflexión, los nervios y esa sensación de «miedo y luego de subidón» que se te queda en el cuerpo, creo que son la máxima expresión de vida dentro de mi cuerpo.

Raoul Vázquez