El miedo hace su función como mecanismo de supervivencia y de defensa, el cual nos permite responder ante situaciones adversas con rapidez. Así pues, es normal y también beneficioso para todos los seres vivos tener miedo.

Tener miedo, no en exceso, es positivo para nuestra salud pero en el momento en el que este sobrepasa la línea y acaba apoderándose de nosotros llegará a limitar nuestras vidas.

 

Consejos para superar los miedos

¿A quién no le ha pasado que se he estancado en pensamientos de nuestra memoria, en momentos de nuestro pasado que aun nos siguen atemorizando?

¿O se ha perdido en su imaginación, en aquella imaginación del futuro, que sólo hace que inventarse cosas que aun no han pasado y que probablemente no lleguen a pasar nunca?

Con eso me refiero a que, si nos centramos en el presente y nos anclamos en el ahora, la memoria del pasado y la imaginación del futuro pasaran a segundo plano.

Con esta reflexión viene el primer consejo para dejar de pensar en aquello que te genera miedo:

 

Practica el presente

Entrenar la atención plena cada vez que aparezcan esos pensamientos irracionales. Puedes empezar a conectar con aquello que haces en cada instante.

Otra de las técnicas para anclarte en el presente es la meditación o el mindfulness. Te dejamos la meditación de Escaner Corporal en la que te aseguramos, te anclarás por unos instantes en el presente.

El objetivo es que acabes incorporando esa práctica cada día durante varios momentos si es necesario, hasta que sea parte de tu día a día.

No te olvides de incorporar respiraciones conscientes varias veces en tu día, es una forma sencilla de anclarte fácil en el presente :)

 

Haz deporte o sal a pasear

El estar quietos dándole vueltas a la misma idea que nos atormenta no hace otra cosa que alimentarla aun más. Cuando veas que eso ocurra, déjalo TODO, no hay nada más importante que tu salud mental. Sal al al aire libre. Camina o practica tu deporte favorito, esa desconexión y a la vez conexión con tu propio cuerpo será la clave para dejar de lado ese miedo que alimentabas sin sentido.

 

Analiza el miedo de tu pasado 

Si ese miedo ocurre, ya que tu propia experiencia te alerta de que puede volver a ocurrir, analízalo desde aquel momento. Ya no eres la misma persona de entonces. Has evolucionado y aprendido de esa experiencia.

Tus decisiones de aquel momento estaban condicionadas por tu nivel de experiencia de ESE momento. No puedes juzgar lo que ocurrió desde tu punto de vista actual, por que el punto de vista actual ya se ha modificado.

 

Ríete a carcajadas 

Si aun intentando todo lo anterior no consigues quitarte de la cabeza ese sentimiento, busca la manera de distraerte y a poder ser, de reírte (¡a carcajadas!).

Es reparador 😍.

Mírate aquella película o serie que tanto te hace reír, queda con aquella persona que te alegra el ánimo, acude a una sesión de risoterapia…

 

Busca la solución a ese miedo

Quizá ese miedo que te atormenta tiene solución. Me explico. Podrías tener miedo a ahogarte por que tu nivel de natación no es muy alto, en ese caso la solución sería practicar día a día la natación para sentirte más seguro en el agua y que el miedo a ahogarte acabara desapareciendo sin apenas darte cuenta.

La clave es definir el problema ante ese miedo y buscar soluciones.

 

Utiliza esa imaginación para pensar en cosas bonitas

Dale la vuelta a la tortilla y cuando el miedo irracional aparezca utiliza la herramienta de la imaginación para imaginarte en aquel lugar en el que te encuentras cómodo y feliz.

Puedes ponerte música tranquila para que te acompañe en este viaje imaginario y por que no, ¡tal vez sea tu próximo sueño a cumplir!

 

Acude a un profesional

¿Qué nivel de ansiedad tienes en tu día a día? Si ésta es demasiado alta y acaba superándote y limitándote en tu día a día, te recomendamos que acudas a un profesional para que valore que tipo de tratamiento necesitas.

 

 

Encontrar tu propia formula para dejar ir esos miedos del pasado o del futuro es labor exclusivamente tuya, los recursos o las herramientas que podamos darte los profesionales son un plus, pero tu eres la única persona que debe de tomar la primera decisión de querer dar un paso más y dejar atrás aquello que te atormenta y te limita en tu día a día.

El amor como antídoto natural para el miedo

Recuerda que la emoción contraria al miedo es el AMOR. Allí donde haya amor el miedo desaparecerá. Es una reacción física, la amígdala se relaja y nos sentimos más fuertes para afrontar todo lo que se venga. El amor ayuda a superar el miedo, y este no tiene que ser entre relaciones con otras personas, también se adquiere amor con propósitos personales o compromisos (por ejemplo cuando creemos en ciertas causas sociales o luchamos por aquello que creemos).

¿Y sabes qué?

¡El amor se entrena!

El amor puede verse aumentado cuando practicamos la compasión y la meditación. Te animamos a que descubras la cantidad de meditaciones que hemos creado para diferentes tipos de situaciones en la app Inhala.

 

Se ha comprobado cómo los monjes que entrenan regularmente la meditación tienen diferentes frecuencias de las ondas alfa en el cerebro en comparación con el resto de los mortales. Esto les hace ver la vida de un modo más amable, sin tantos prejuicios hacia lo que les rodea. Esto supone una menor actividad de la amígdala y una mayor sensación de conexión con el resto de las personas. La buena noticia es que podemos ejercitarlo y, después de unas semanas de práctica, se puede observar cómo se generan nuevos circuitos en nuestro cerebro que incrementan a la larga nuestra capacidad amatoria. El amor no es tangible, no se puede medir, pero tampoco amamos en una proporción fija, sino que, paradójicamente, cuanto más aprendemos a aceptarnos y a querernos, más capacidad tenemos de amar.

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